Calle de Villefranche de Rouergue

Una invitación para deambular

Vuestros paseos por las callejuelas estrechas de la bastide os llevarán obligatoriamente a la plaza mayor, corazón de la ciudad, bordeada de soportales característicos de las bastides y por el soportal desmesurado de la Colegiata.

¿Estaréis aquí un jueves por la mañana? Si es el caso, no os podéis perder el mercado con sus aromas y colores del terruño. Luego, podéis seguir disfrutando del rico patrimonio arquitectónico de la ciudad.

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Villefranche de Rouergue

Villa nueva de la Edad Media

Al igual que el castillo de Najac, Villefranche-de-Rouergue fue fundada en 1252 por Alfonso de Poitiers, Conde de Toulouse y hermano del rey San Luis.

La ciudad presenta, a gran escala, el plano característico de las villas nuevas de aquella época; una rejilla de calles con, en el medio, una plaza, centro neurálgico de la vida religiosa y pública. Partiendo de Villefrance, podréis descubrir el circuito de las bastides de Aveyron.

Un rico patrimonio arquitectónico

El casco antiguo de la bastide desvela la plaza Notre Dame y sus soportales, la iglesia colegial y su imponente porche-campanario, las callejuelas medievales así como las casas de los ricos comerciantes cuyas puertas y torres simbolizaban la posición social de los habitantes en el siglo XV.

La Colegiata

La colegiata

Su construcción se ve por fin completada a finales del siglo XV, tras más de 300 años de obras. Además de su espectacular porche-campanario, que cruza la vía pública, podréis admirar su portal antes de penetrar en la nave única, característica del gótico meridional. Al fondo, en el coro, se encuentra el verdadero tesoro de la Colegiata: las 62 sillas del coro de André Sulpice. Ilustran la visión de todo un universo medieval que mezcla fantasía, truculencia y escenas anecdóticas de la vida cotidiana. Podréis subir los 163 peldaños para gozar de una vista excepcional sobre la ciudad.

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Capilla de los Penitentes Negros

Capilla de los Penitentes Negros

Es una capilla barroca cuyo exterior conserva una gran sencillez: tamaño modesto, plano en forma de cruz griega, fachada clásica, campanario elegante. ¡No deja de sorprender, sin embargo, por la abundancia de su decoración interior! La bóveda de madera, pintada en un estilo naïf y con colores muy vivos, hace referencia al culto de la Cruz. El retablo de madera esculpida y dorado a la hoja, representa varias escenas de la vida del Cristo.
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El mercado de Villefranche de Rouergue

La influencia meridional

Subprefectura de 13.000 habitantes, atravesada por el río Aveyron y ubicada a 250 metros de altitud, Villefranche goza de un clima particularmente suave. Aquí estamos en el Sur, tal como lo demuestran los tejados de la ciudad, con sus tejas “canales”. Durante vuestra estancia, no os perdáis el mercado del jueves por la mañana en la plaza Notre Dame.