Villeneuve

Una ciudad, dos historias

Se cuentan dos historias en Villeneuve: la de la sauveté construida en torno a su iglesia en 1053, y la de la bastide desarrollada por el Conde de Toulouse, Raymond VII, a partir de 1231. Esta particularidad hace que la ciudad tenga una arquitectura tan especial.

Villeneuve

Ciudad medieval intacta

Se entra en Villeneuve por una de las cuatro torres, de las que dos se han quedado intactas. Caminando por sus callejuelas estrechas y regulares, podréis apreciar la arquitectura típica de las bastides. Inevitablemente, llegaréis a la plaza mayor, la plaza de las Conques. Allí, el tiempo se ha detenido... Se pueden admirar casas medievales y renacentistas con sus arcadas ojivales. Tal vez la arquitectura de la iglesia del Santo Sepulcro os sorprenda: en el siglo XIV, el ábside del edificio románico fue destruido para construir en su lugar una nave gótica mucho más luminosa.

Visitar la bastide de Villeneuve

Villeneuve

Durante vuestra estancia:

Podréis visitar el Museo de las Artes y del Saber Popular donde miles de objetos recrean, entre otras cosas, la historia de los oficios artesanales.

Visitar el Museo de las Artes y del Saber Popular

¡Participad en la fiesta medieval del pueblo! Cada último domingo de julio, Villeneuve se pone a la hora medieval durante todo un día con un magnífico espectáculo pirotécnico como acto de clausura.

Peyrusse-le-Roc

No muy lejos de allí:

La iglesia prerrománica de Toulongergues.

A 5 km de Villeneuve, la iglesia de Toulongergues presenta frescos del siglo XI.

Visitar la iglesia de Toulongergues


Peyrusse-le-Roc

Podréis recorrer el pueblecito sumido en la vegetación y escalar el espolón rocoso que lleva a las ruinas de Peyrusse y a un punto de vista sorprendente.